De las 148 viviendas catastradas oficialmente en 2023, el campamento Aldea Las Mulatas registra actualmente solo 22 estructuras en pie, es decir, menos del 15% del total que había. Autoridades regionales y locales destacaron que estas cifras son el resultado de un trabajo interinstitucional sostenido en el tiempo, que hoy permite avanzar de manera decidida hacia su pronto cierre definitivo.
Estos antecedentes fueron corroborados en las recientes visitas al campamento realizadas por la dupla social implementada por el Servicio de Vivienda y Urbanismo, en convenio con el municipio. La última de ellas se efectuó este lunes, con la participación de equipos del Departamento Social municipal, del Serviu y de la Delegación Presidencial Regional.
Condiciones excepcionales de riesgo
Según lo informado por las autoridades, el cierre responde a una serie de condicionantes que lo hacen impostergable. Entre ellas, su emplazamiento bajo un tendido eléctrico de media tensión; los riesgos sanitarios derivados de la ocupación irregular del terreno; su ubicación en el borde de un humedal; y la cercanía a una vía con tránsito frecuente de camiones de alto tonelaje. A esto se suman hechos delictuales que, en determinados momentos, generaron situaciones de inseguridad tanto al interior del campamento como en su entorno.
Trabajo interinstitucional con resultados concretos
En ese contexto, y en el marco de las distintas reuniones de coordinación para concretar el pronto cierre, el delegado presidencial regional, Jorge Alvial, destacó los resultados alcanzados gracias al trabajo articulado. “Hemos impulsado un trabajo coordinado e interinstitucional que nos ha permitido avanzar de manera decidida hacia el cierre definitivo del campamento Las Mulatas. Este proceso se ha desarrollado con responsabilidad, respetando plenamente la institucionalidad vigente y con un enfoque humanitario, priorizando el resguardo de niños, niñas y adolescentes”, manifestó el representante del Gobierno en la región.
Por su parte, la alcaldesa de Valdivia, Carla Amtmann, expuso que “el avance que estamos hoy día constatando es muy sustancial. Nosotros pasamos de 148 edificaciones que había el 2023 a sólo 22 edificaciones que hoy se encuentran sin desarmar y están en un proceso de desarme otras 11. Por lo tanto, el avance ha sido muy considerable y yo también quiero destacar que como municipio y creo que como ciudad somos capaces de ejecutar un proceso en donde ponemos el orden y también la humanidad por delante”.
“Nosotros vamos a garantizar recuperar un terreno que obviamente también generaba condiciones de inseguridad, no solamente para quienes habitaban, sino que para nuestros vecinos del sector. Vamos a restaurar el orden”, sentenció la autoridad comunal.
Respecto del trabajo coordinado entre las instituciones, se recordó que, tras el inicio de la entrega de subsidios por parte del SERVIU a las familias que calificaban, el municipio gestionó y ejecutó 38 desarmes de viviendas que fueron abandonadas por sus ocupantes. El resto de las estructuras han sido desarmadas de manera voluntaria por las propias familias, que han ido dejando sus viviendas de forma paulatina en los últimos días.
Acompañamiento social
Cabe recordar que el Concejo Municipal aprobó un programa social específico para apoyar a quienes requieran acompañamiento adicional tras el cierre del campamento. El plan contempla orientación en subsidios, derivaciones a redes institucionales y la habilitación de un albergue temporal para al menos 40 personas que no cuenten con solución habitacional. Por razones de dignidad, su ubicación se mantendrá bajo resguardo.
Desde la casa edilicia destacan que estas medidas también encuentran sustento en antecedentes judiciales relevantes, como un fallo anterior de la Corte Suprema que dispuso la implementación de un albergue temporal en el marco del desalojo de una toma, constituyendo un argumento de peso al provenir del máximo tribunal del país.
Asimismo, la Clínica Veterinaria Municipal ha realizado operativos de vacunación y esterilización de mascotas en el campamento, los días 10, 16 y 23 de febrero.
Resguardo e inhabilitación del sector
Las labores de cierre también incluyen acciones de inhabilitación y control de accesos para prevenir nuevas ocupaciones, resguardando la seguridad del entorno natural y social, labores que serán ejecutadas por equipos municipales y de Vialidad.
En ese marco, las autoridades concluyen que el cierre permitirá avanzar en la recuperación del área y en la normalización del uso del suelo en un sector estratégico de la ciudad, vinculado a futuros proyectos de infraestructura y protección ambiental.